Por Jorge Gómez *Su figura y actuación todavía es considerada y respetada por quienes forjaron relación con el dirigente político necochense quien dejó de existir a los 43 años siendo senador provincial en un trágico accidente vial ocurrido en aquella noche del 6 de abril de 2011 en la autovía 2. Un afecto que aún perdura entre quienes lo conocieron Este próximo martes 6 de abril se estarán cumpliendo 10 años de la trágica desaparición física del doctor Gastón Guarracino, por entonces senador provincial. Su figura y su legado, como así también su impronta pública y privada, todavía es considerada y respetada por aquellos que forjaron relación con el dirigente político surgido y promovido desde las entrañas del peronismo local, con una trayectoria que lo unió hasta el final de los días con el también desaparecido Gerónimo Venegas. Guarracino, quien al momento de aquel triste acontecimiento contaba con 43 años de edad, falleció como consecuencia de un accidente vial que tuvo lugar por la noche en el kilómetro 130 de la autovía 2, cerca de la ciudad de Chascomús. Viajaba solo en sentido Buenos Aires-Mar del Plata y el auto que conducía se estrelló contra el acoplado de un camión cargado de soja. Su posterior despedida se desarrolló en el Concejo Deliberante de Necochea, ámbito al que concurrió numeroso público de todos los sectores de la comunidad, acercando su pésame y condolencia a la familia, amigos y allegados, y el consiguiente último adiós al dirigente. Cumplía Gastón Guarracino en abril de 2011, cuando se conoció el deceso, su segundo mandato no consecutivo como senador por la Quinta Sección Electoral. Y cómo no valorar los anticipos de aquella época que presagiaban que, dado que estaba en pleno desarrollo su candidatura a intendente de Necochea, se encontraba en inmejorables condiciones para acceder a la titularidad del Departamento Ejecutivo municipal. Ese sueño quedó trunco y su muerte produjo un fuerte impacto en nuestra comunidad habida cuenta la positiva siembra de respetuosas y positivas vinculaciones que había generado tanto en el ámbito político como en el social, el económico, el comercial, el agropecuario, el portuario y en el resto de la multiplicad de las actividades necochenses y de la región. Apenas recibido de abogado, en el primer lustro de la década del ’90, pasó a cubrir en Necochea la titularidad de la Delegación local del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Fue senador provincial en dos ocasiones, Asesor General de Gobierno bonaerense y viceministro de Interior de la Nación, siempre en representación del peronismo necochense. Quien escribe estas líneas lo recuerda con afecto y aprecio, por fuera de las profesionales labores de dirigente de parte de él como de periodista de este lado del mostrador. Su palabra, su acción política perdura en otras caras, en otras acciones, por citar su inclinación para que la juventud tuviera exhibición pública y actuación. De esa decisión surgieron figuras varias, como la del actual intendente de Necochea, doctor Arturo Rojas, por citar un apunte que nos trae a Gastón hasta estos días.Colaboración

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