En pleno desarrollo de su negociación paritaria, el gremio bancario anunció un paro general para el jueves 28 de abril por considerar “una propuesta insuficiente” la oferta de los bancos y “dilatar de esta manera el acuerdo salarial”. En el anuncio no faltó una picardía: la Asociación Bancaria dijo que las entidades financieras dieron un pronóstico de inflación muy elevado (59,2%) en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central pero a la vez “pretenden dar migajas a sus trabajadores”.
El anuncio del paro fue analizado en el sector financiero más como una decisión originada en las necesidades políticas del líder de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, que a razones propias de la negociación paritaria. Con cierta sorpresa, en las cámaras bancarias afirman eso por dos razones. En primer lugar, porque el miércoles 27 hay una audiencia prevista, por lo que la negociación paritaria está abierta y un anuncio de paro condiciona su resultado. El segundo motivo, son los números: fuentes del sector bancario, tanto público como privado, aseguraron haber ofrecido un 60% de aumento para el año calendario 2022, además de ya haber otorgado aumentos a cuenta en el primer trimestre por encima del 16% que permitieron compensar el impacto de la inflación. También dicen haber ofrecido “volver a hablar en octubre”, de manera de tener previsto un eventual rebrote inflacionario.
“Siempre les garantizamos que van a estar por encima de la inflación y no van a perder poder adquisitivo, tal como ocurrió en los últimos tres años”, explicaron a Infobae en una cámara bancaria que participa de la negociación. “Hay compromiso de reparar la inflación pasada, pero no se puede aumentar en base a la inflación futura. Eso contribuiría a elevar las expectativas, con el impacto macro que nadie desea”, agregaron.
A la vez, señalan como “una chicana” tomar al REM como referencia: “En la época de (Mauricio) Macri, el REM siempre proyectaba una inflación por debajo de la que finalmente ocurría. Esos pronósticos también eran de los bancos, pero ahí no los traían a la negociación”.
En los bancos consideran que Palazzo, diputado nacional que integra el Frente de Todos, se ve obligado a tomar partido frente a la grieta que divide al Gobierno. Y en la coyuntura actual, anunciar un paro con quejas por los efectos de la inflación lo acerca a Cristina Fernández de Kirchner y lo aleja de Alberto Fernández, a cuyos ministros apuntó sin disimulo. A la vez, lo posiciona dentro del escenario sindical. “Es el famoso ‘a ver quién pide más’”, señalan en un banco líder.
Pocos días antes de iniciarse la negociación paritaria, Palazzo había enviado un mensaje claro a Martín Guzmán: “Seguramente haya una pauta fijada por el ministerio de Economía entre el 39% y el 45%; si es así, sepan que vamos a terminar en un conflicto”. Aunque la oferta fue superior, el conflicto llegó de todas maneras.
“Con esta actitud los banqueros no tienen en cuenta su valor más preciado, que son sus trabajadores y trabajadoras, y piensan en su rentabilidad a cualquier costo”, dijo la Bancaria al anunciar el paro. No obstante esta alusión a “los banqueros”, cabe recordar que más de la mitad de los 100.000 trabajadores bancarios tienen como empleador al Estado.

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