Unión por la Patria es mayoría en la Cámara Alta, pero el apriete de Milei a gobernadores por los fondos hace dudar a la oposición. El gobierno buscará obtener la aprobación antes del «Pacto del 25 de Mayo».

Para muchos especialistas, el gobierno de Javier Milei obtuvo su primer gran hazaña en el Congreso al conseguir media sanción de su Ley Bases y el Paquete Fiscal, a pesar de que el Presidente eligiera desde el primer momento declararle la guerra al Poder Legislativo y darle su espalda en su asunción, llamarlo «nido de ratas» y hasta considerar que no importaba si sus reformas no se aprobaban allí.

Definitivamente el oficialismo cambió su estrategia y comenzó a negociar hasta alcanzar los acuerdos necesarios en Diputados, y ahora planea hacer lo mismo en el Senado, donde aseguran que tienen los votos suficientes para lograr la sanción.

Por eso es que el martes de esta semana, mientras los legisladores votaban los proyectos, la secretaria de Presidencia, Karina Milei, se reunía en el mismo Congreso con la vicepresidenta Victoria Villarruel, para delinear la estrategia a seguir.

«El jefe» se anotó la victoria política junto al presidente de la cámara, Martín Menem, pero en este caso la narrativa podría ser distinta, ya que la relación de la vice con los Milei es más fría. En el medio, Villarruel ya ganó tiempo con agenda propia y se reunió con varios de los gobernadores. Lo cierto es que la paralización de la obra pública y los fondos que vienen del impuesto a las Ganancias causaron un problema y una necesidad de los mandatarios provinciales, algunos ya dispuestos a ceder. 

De acuerdo a la información que maneja el diario Perfil, habría tres horizontes posibles, todos en el corto plazo, porque el objetivo es llegar con la ley antes del llamado «Pacto de Mayo», un acuerdo con gobernadores convocado por Milei para el 25 de ese mes, en Córdoba.

Una posibilidad es que todo salga como lo planearon y a esa reunión se llegue con las leyes aprobadas y simplemente no participen los gobernadores declarados opositores, como Axel Kicillof. Las otras dos, contemplan que Unión por la Patria, que domina la cámara alta con 33 sobre 72 senadores, pueda conseguir aliados para voltear los proyectos o, en todo caso, introducir modificaciones que obliguen a que vuelva a Diputados. Necesita llegar a 37.

La lectura del kirchnerismo es que está a tan solo cuatro senadores para obtener mayoría. Pero lo que hay que tener en cuenta es que hoy no tiene garantizados los votos de todos los suyos, porque ya hay gobernadores peronistas que salieron públicamente a manifestarse a favor del proyecto y afirmar que les pedirían a los senadores de sus provincias que apoyen. Asimismo, lo acontecido en Diputados es un claro reflejo, donde algunos peronistas no se opusieron en algunos de los capítulos. 

El foco de UxP está puesto en negociar para obtener los votos que le falta entre los siguientes 12 senadores: Juntos Somos Río Negro (1 senador), Cambio Federal (4), Unidad Federal (3), Por Santa Cruz (2) y el Frente Renovador de la Concordia (2).

Los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano no han mostrado posición, pero los diputados de la provincia gobernada por el referente sindical Claudio Vidal, dieron señales de apoyo: el exgobernador Sergio Acevedo estuvo ausente en la votación general, y José Luis Garrido, también del mismo partido, directamente votó a favor. 

En Río Negro, la senadora Mónica Silva, que responde al gobernador Alberto Weretilneck, también apoyaría la ley, tomando el camino que pidió el gobernador y que eligieron los diputados de su espacio. En el kirchnerismo también ya lo dan como una batalla perdida. 

En el bloque Unidad Federal, con tres senadores, hay incertidumbre. Se espera que Alejandra Vigo, del schiaretismo, apoye el proyecto. El antecedente es que de los cuatro diputados, sólo Natalia De la Sota votó en contra. La gran duda pasará por el entrerriano Edgardo Kueider y el correntino Carlos «Camau» Espínola. Los gobernadores de JxC de esas provincias hasta les pidieron a los legisladores del peronismo que se abstengan de votar porque necesitan que salga la ley para recibir fondos en sus provincias. 

En Neuquén, el gobernador Rolando Figueroa deberá convencer a Lucía Crexell, senadora que votó en contra el DNU, por ejemplo. En Diputados, apoyaron en general la Ley Bases porque se acordó con el ministro de Interior Francos respetar las «zonas frías», pero en el proyecto fiscal, el punto de Ganancias es el más conflictivo para los trabajadores de esa provincia. 

Pero en Tucumán y Catamarca es donde el peronismo podría tener problemas internos para alinearse: es que el gobernador catamarqueño Raúl Jalil ya manifestó públicamente la necesidad de apoyar la ley. Sin embargo, de los dos senadores por esa provincia sólo Guillermo Andrada responde más al mandatario, mientras que Lucía Corpacci, ex gobernadora, adelantó su intención de votar en contra. En Tucumán sucede algo parecido, ya que el senador Juan Manzur mantiene una interna con Osvaldo Jaldo, gobernador, quien ya se alió desde antes al oficialismo. Jaldo incluso se alió a la Casa Rosada en el primer intento fallido de esta ley. Esperan apoyo de las senadoras tucumanas Beatriz Ávila y Sandra Mendoza.

La Libertad Avanza confía en que tiene los votos

En el peor escenario para el oficialismo en el que UxP mantenga alineados a sus 33 senadores, siguen confiados de que igual lograrán sancionar las leyes. LLA tiene sólo 7 senadores, pero contaría con el apoyo del PRO y la gran mayoría del radicalismo. Quizá las diferencias de la UCR estén en capítulos en particular. 

La gran incógnita es qué hará Martín Lousteau, presidente de la UCR, enfrentado directamente con el gobierno que hasta hace poco encabezó la oposición a los ajustes a las universidades públicas. La comunicación de Milei desde sus redes ha marcado a Lousteau como uno de sus grandes enemigos dentro de «la casta».

En las próximas horas debería entrar el nuevo proyecto de la Ley Bases y el Paquete Fiscal al Senado, para que sea girado a comisiones. Se espera que sea tratado rápidamente a partir del martes en Legislación General, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda. 

De esta manera, el pronóstico indicaría que llegaría a debatirse en el recinto la otra semana, por ejemplo, el jueves 16 de mayo, un día después de que Nicolás Posse, jefe de Gabinete, se presente por primera vez en el Parlamento. Sino, la otra opción es que sea a dos días del Pacto de Mayo, el jueves 23. 

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