Desde hace algunos días en Necochea (como en buena parte de la provincia), la gran “invasión de mosquitos” es tema de conversación, son muchos y ¡están por todas partes! No sólo en los jardines y patios, sino que llegan hasta los balcones y terrazas más altas. Además, tienen vía libre para habitar en el interior de nuestras casas y lugares de trabajo, porque siempre encuentran alguna ventana abierta, no sólo porque es verano, sino porque al estar en pandemia es necesario mantener siempre bien ventilados los ambientes, y disminuir el riesgo de contagio de COVID-19.
La picadura del mosquito Aedes Albifasciatus no transmite la enfermedad del dengue como sí lo hace la del Aedes Aegypti.
Nos inquieta de sobremanera la presencia de tantos mosquitos, porque sabemos que la picadura de algunos de ellos transmiten enfermedades peligrosas, como por ejemplo el dengue. Pero en este caso, lo primero que los especialistas en el tema nos aclaran, es la diferencia entre el mosquito Aedes Aegypti, (que puede ser portador del virus del dengue, la fiebre de Zika y chikunguña, entre otras), con el mosquito que nos invade en este momento; si bien pertenece a la misma clasificación superior: “Aedes”, es la especie “Aedes Albifasciatus”, y esta no transmite las enfermedades que mencionamos anteriormente.
El mosquito charquero
El Aedes Albifasciatus es conocido como: mosquito charquero o zancudo callado, porque la hembra deposita sus huevos en el borde de los charcos, en el barro o el pasto. Los machos se alimentan de exudaciones de plantas y néctar, mientras que la dieta de la hembra consiste en sangre de vertebrados, y detecta a sus víctimas mediante el anhídrido carbónico que estas emiten.
La picadura del mosquito charquero resulta muy molesta, y hasta dolorosa. Al picar inyecta una saliva que resulta urticante en su víctima.
Es un mosquito de zonas rurales y el más austral que se conoce, se desarrolla incluso hasta en nuestra Patagonia (sus huevos resisten por varios meses y soporta hasta los -10 °C). Está adaptado para picar animales silvestres, por eso su picadura nos resulta muy molesta y hasta dolorosa. Al picar inyecta una saliva que resulta urticante en su víctima, pero no representa una amenaza de consideración para la salud humana.
El mosquito “Aedes Albifasciatus” es rural, y que crece en charcos temporarios producidos por la lluvia, sobre todo en la Pampa Húmeda.
Sin embargo, los biólogos especialistas indican que las explosiones poblacionales del Aedes Albifasciatus, pueden llegar a generar problemas sociales, económicos y sanitarios; ya sea por las molestias que producen sus picaduras en determinadas personas y animales domésticos, como por las enfermedades que pueden transmitir con su picadura a estos últimos. Por ejemplo, además de ser un potencial transmisor de varios arbovirus, es el principal vector del virus de la encefalitis equina occidental, una enfermedad infecciosa que ataca a los equinos y de la cual no existen fármacos terapéuticos para su cura. En el campo son un problema para el ganado, porque su molesta picadura impide que los animales se alimenten normalmente, y termina afectando los rindes de producción de leche y carne.
Las causas de la “invasión”
Los crecimientos en la población del mosquito es un fenómeno habitual de nuestra región, y está vinculado sin dudas a las condiciones meteorológicas. Para ponernos en contexto, debemos recordar primero que durante el 2020/2021 transitamos el fenómeno de La Niña (moderado), es la fase negativa del ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), y se caracteriza sobre todo, en el trimestre de la primavera, por dejar lluvias inferiores a las normales en las provincias de Bs. As., el Litoral y norte del país. Aunque no llueva la hembra del mosquito sigue poniendo sus huevos en el mismo lugar y del mismo modo; es lógico deducir que luego de una seca tan extensa y pronunciada como la que atravesamos en la región núcleo, se de una importante acumulación de huevos durante meses.
Las picaduras de mosquitos en general no deben ser subestimadas, para prevenirlas se debe usar repelente, pero trabajar en la prevención es lo más importante.
Los especialistas indican que la ocurrencia de lluvias puede acelerar el proceso biológico para que los huevos del mosquito eclosionen todos juntos, generando entonces explosiones poblacionales muy grandes de Aedes Albifasciatus, como el crecimiento súbito que estamos atravesando. El pronóstico indica que continuará caluroso y muy húmedo, lo que no favorece la desaparición de estos insectos.
Así como llegaron, se van…
Los especialistas afirman que al tratarse de un mosquito rural, que necesita charcos de agua, barro o pasto para su desarrollo, es probable que en poco más de una semana, así como llegaron desaparezcan de la ciudad.
Prevención
Las picaduras de mosquitos en general no deben ser subestimadas, para prevenirlas se debe usar repelente, pero trabajar en la prevención es lo más importante. Aunque el mosquito que proliferó rápidamente en estos días no tenga nada que ver con el Aedes Aegypti, eso no quiere decir que podemos estar tranquilos, ya que el mosquito del dengue sigue teniendo circulación actualmente, y recordemos que es urbano.
Al Aedes Aegypti lo seguimos encontrando en nuestra vida cotidiana en la ciudad, porque se crían en recipientes artificiales con poco contenido de agua, por eso siempre la recomendación fundamental es descacharrar luego de las lluvias; recordar que el mosquito que transmite el dengue es diurno (solo pica de día o con la luz encendida), y tiene preferencia por la sangre humana. Los investigadores encuentran que el Aedes Aegypti va aumentando su presencia territorial en Buenos Aires año tras año, y que lamentablemente las campañas de prevención no logran ser muy efectivas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.